viernes, 12 de septiembre de 2014

Bellum Bellum est.

Tras toda la batalla y tantas perdidas , todos los guerreros se encontraban en sus tiendas  , descansado , sanando su cuerpo con recetas de un curandero  , o simplemente envueltos en sábanas de piel , con sus almas libres y sus cuerpos inertes.




Élbir se había conseguido quitar la mugre  , la sangre , el polvo y el sudor , quedando limpio y reluciente , como nunca lo había estado .
A su lado Aníbal , el cual también se había dado un buen  baño , como  Aderbal , reposaba sobre unas telas sobre un fardo de heno , con los ojos cerrados ambos .
Élbir los miró y sonrió para si , saliendo de la bañera  y secándose rápidamente para poder vestirse y no pasar frío . Tras eso sale de la tienda y se va junto al calor de una de las hogueras , donde se encontraban Sadik y dos soldados rasos más , igual de jóvenes o incluso mayores , hablando .




Élbir no prestaba mucha atención al asunto , pues esperaba a la llegada de su amigo Adon , el cual había conseguido durar  otra batalla , pero con dificultades.
No tardó nada en llegar , pero  menos en esperar , pues tras varios minutos apoyando sobre el mástil  de madera que había anclada a la nieve  , quiso irse , pero antes de poder moverse una voz salió entre las llamas .




- ¡ Élbir , espera ! - Dijo Adon , el cual seguía con su ropa de batalla  y su falcata colgando de su cinto .- ¡ Me alegra de verte vivo !





- ¡ Hermano ! - Dijo alzando sus brazos para colocarlo sobre los hombros del joven , apoyándose  sobre su pecho para darle un rápido abrazo de satisfacción y tras eso lo miró de arriba a abajo.- ¡ Estás hecho un asco !




- Gracias , tú también estás muy bello..-Dijo riendo , correspondiendo a su abrazo , separándose lentamente .- Todavía me dura  el fervor de batalla en mi sangre , cada batalla me crezco más , puede que algún día llegue a ser como Aníbal..




- Eres muy gracioso  , pero que muy gracioso , Aníbal es Aníbal , y ni yo  , ni Aderbal estamos a su altura , Adon - Dijo riendo , mirándolo con orgullo a los ojos .-  ¡ Parece que era ayer cuando jugábamos a ésto con los demás críos..




-  Que buenos momentos pasábamos ..- Dijo sonriente  , sentándose en una pila de lanzas atadas , dejando un sitio para Élbir , que se sentó a su lado .- Aún pasado todo ese tiempo , sigo buscando  mi sueño de ser parte del mando del ejército .. ¿ Cómo lo lograste ?




- Pues , la verdad , es que ni yo lo sé , en mi primera batalla lo di todo , ese es cierto , pero Aníbal me veía como un soldado más , pero tras una batalla en la que desplegué todo mi ingenio y mis fuerzas de guerra , me nombró su segundo de abordo del ejército.- Dijo mirándolo sonriente  , cuando de repente escuchó unas voces e incluso unos golpes .




Élbir se puso en pie rápidamente , junto a Adon y rápidos se dirigieron a la zona tras el fuego , donde Sadik , el hijo de Aníbal se encontraba con uno de los muchachos  pegado a las rocas de un carro ,
lleno de sangre  y con su  otro compañero en el suelo , con la cara llena de sangre .



-  ¡ Sadik , para ahora mismo ! - Élbir corrió hacia él y lo agarró por el cuello con sus brazos , separándolo  y tirándolo al suelo , mientras oía sus gritos  e insultos hacia el soldado  , como si fuese su vida en ello .- ¡ Adon , átalo y llévalo a la tienda con los presos ! Y a ellos dos igual..



Élbir enseguida se dirigió a la tienda donde Aníbal descansaba  . Lo agarró del brazo y lo agitó varias veces , haciendo que el mismo se despertase . Tras su un despierto bastante brusco , el muchacho  le contó a Aníbal lo ocurrido , el mismo se puso en pie  y se dirigió con Élbir a la tienda donde estaba atado Sadik .



- ¡ Maldito crío ! ¿ Qué crees que haces ? - Dijo poniéndose frente a Sadik , el cual estaba atado a la columna de madera que sostenía la tienda . Lo agarró  por el pelo y tiró del mismo , doblando su cabeza.- Dime..¿ Qué has hecho ? - Dijo esperando a su respuesta , pero no la dio .




- ¡ Que lo diga tu perro , mi general ! - Dijo sonriente , notando la mano de Aníbal en su rostro , girándose para mirar a Élbir con seriedad.




- ¡ Ha atacado a dos de sus compañeros  ! - Dijo mirándolo con seriedad y por parte miedo .- Uno de ellos ha perdido la consciencia  y otro casi la pierna , pero se recuperarán..



Aníbal no dijo nada más , simplemente movió su gesto nervioso y con furia en su interior y tras eso sacó  de detrás de una mesa un látigo de varias  cuerdas con filos de cuero mojado .



- ¿ Pretende que azotemos a su hijo ? - Dijo Adon , el cual agarró el látigo , fijándose en como Aníbal se iba de la tienda  sin decir palabra .





Élbir se colocó frente al muchacho , mirándolo con pena y negando lentamente , haciendo una señal con su cabeza para que comenzase  los latigazos hacia la espalda de aquel muchacho , el cual se llevaría bastantes , pues el primero hizo saltar la sangre , manchando a Adon .




- Todo es tu culpa , Élbir ...¡ TE ODIO ! -Dijo gritando , mientras Élbir lo miraba con seriedad , sin cambiar su rostro.


- No..es tu culpa , disfruta de los latigazos..-Se dirigió a la puerta y tocó el hombro de su amigo , mirándolo con seriedad.- Se benévolo..

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