miércoles, 17 de septiembre de 2014

Bellum , Bellum est~Pasión ardiente.

El camino a seguir fue duro y peligroso , pues la  mitad de la guardia se había quedado en el poblado , dispuestos a seguir yendo de poblado en poblado hasta poder tomar todo lo que necesitaban , que no era poco .


Élbir iba justo tras el carro , observando como aquella esclava que había  tomado en aquel poblado , se encargaba de una niña que estaba llorando y asustada  . Para él era un sufrimiento , pero un sufrimiento necesario , y más si se trataba de esa mujer  , que sinceramente le parecía bastante atractiva  y hasta una buena madre , pero no era su querida  amada , aquella que un día perdió , algo que no dejaba de recordar , pues siempre llevaba con él el colgante que ella le regaló .





 Sadik que estaba junto al carro se puso al lado de Élbir lentamente , tiritando de frío  , mientras lo miraba con una mirada bastante triste , pero al fin y al cabo bastante comprensible  , pues se notaba su arrepentimiento .


- En cuanto a lo que te dije..no quería que..



-No te disculpes , parte de culpa es mía , debía haberte castigado yo y no haberle dicho nada a tu padre..-Dijo mirándolo de reojo  , notando como el ruido de las voces de los hombres del campamento .



- No sé lo que me pasó , te lo juro Élbir..-Dijo sintiendo en su piel como el calor poco a poco lo abrazaba.




- Comandante  , soy tu comandante ..- Dijo con una sonrisa,  sin dejar de mirar a la chica  , la cual lo miró por un momento y giró su mirada  , furiosa y  a la vez enrojecida  .





Llegaron al campamento helados y hambrientos , pero con la suerte de que en las tiendas ya les esperaba comida caliente y algo para que se calentasen .
Élbir bajó de su montura junto a Aníbal , y se la dejó a Sadik para que se la llevase , ante la mirada seria de su padre .



- Ha sido todo un éxito , puede que en dos días nos quitemos a más de la mitad de Íberos ..-Dijo Élbir , haciendo que el carro con los esclavos se detuviese .




- Eso no me importa , lo que quiero es saber si lo hizo bien , nada más.- Dijo Aníbal , mirando a su hijo de brazos cruzados .



- No lo hizo nada mal , pero sigue con el miedo de retener a civiles o a soldados , no está acostumbrado a matar.- Dijo Élbir , abriendo la puerta de la celda , dejando  salir a algunos cuantos , supervisados por más soldados , mientras los pocos que fueron caminando  se iban adentrando en tiendas donde estaría atados y encerrados .




- Que aprenda , o matas , o te matan.- Dijo con seriedad , metiéndose en la tienda.




- ¡ Espera ! - Dijo Élbir , entrando junto a Aníbal.- Tú hijo no es como tú fuiste , él todavía no sabe lo que es una guerra de verdad .




- Con su edad  casi me abren el pecho , Élbir , y  a pesar de eso destrocé las filas enemigas.-Dijo Aníbal  , sentándose sobre una de las banquetas , agarrando su falcata y una piedra para afilarla .





- Lo sé , pero..- Antes de decir nada más , el consejero y comandante que les acompañó entró en la tienda y lo miró.




- ¿ Qué hacemos con la joven ! - Dijo sosteniéndola del brazo.




- Llevadla a una tienda aislada , me mudaré y así vigilaré a Sadik y a ella..- Dijo mirándolo , dirigiéndose a la salida de la tienda cuando Aníbal comentó .




- ¡ Oh , una esclava ! - Dijo con una risita , mirándolo de reojo . Sus cambios de humor tan rápidos atemorizaban a Élbir .- Vigila a mi hijo o el que se llevará los próximos latigazos serás tú  , amante de las nieves..





Élbir alzó las cejas y suspiró , saliendo de la tienda para dirigirse hacia la tienda que estaba cerca de la zona de Sadik , entrando en la misma  , comprobando como estaba atada a la columna de madera .


Se acercó lentamente  y con su daga entre sus manos la alzó , haciendo que la joven cerrase los ojos atemorizada , pero  lo único que consiguió fue liberarla de sus ataduras , algo que para ella significaba algo .




- No voy a matarte..- Dijo sentándose a su lado , comprobando como la muchacha movía su pie para que le quitase las ataduras del mismo.- Pero no te voy a deja libre .



No estaba claro que la muchacha le entendiese , pero tampoco que no lo hiciera  , es más , ella comprendía bien lo que decía , pues ponía expresiones en su rostro cada vez que recibía una noticia .



- ¿ Sabes hablar mi lengua ? - Dijo Élbir , intentando comunicarse por señas  , hablando lentamente para que la comprendiese .




Ella no dijo nada , sólo movió su pie , intentando aclararle que quería que la liberase .
Élbir simplemente la miró y se puso en pie  , dándose por vencido , dirigiéndose a la salida de la tienda .




- ¡ Neitin ! - Dijo apoyada y semidesnuda sobre la columna .- Mi nombre , es Neitin..

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